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Relata la cosmovisión que debería tener un ser humano para estar en equilibrio personal, emocionalmental y social.

Para la milenaria cultura tolteca (México) la “realidad” que asumimos socialmente no es más que un sueño colectivo, el sueño del planeta. Desde el momento mismo de nacer, interpretamos la realidad mediante acuerdos, y así, acordamos con el mundo adulto lo que es una mesa y lo que es un vestido, pero también lo que “está bien” y lo que “está mal”, e incluso quiénes somos o cuál es nuestro lugar en el mundo (en la familia, en clase, en el trabajo). A este proceso el filósofo mexicano de origen tolteca Miguel Ruiz lo denomina domesticación.

“La domesticación es tan poderosa que, en un determinado momento de nuestra vida ya no necesitamos que nadie nos domestique. No necesitamos que mamá o papá, la escuela o la iglesia nos domestiquen. Estamos tan bien entrenados que somos nuestro propio domador. Somos un animal autodomesticado”, comenta Ruiz.

En el transcurso de este aprendizaje incorporamos en nuestra propia personalidad al juez y a la víctima.

El juez representa esa tendencia en nuestra mente que nos recuerda continuamente el libro de la ley que gobierna nuestra vida -lo que está bien y lo que está mal-, nos premia y, más frecuentemente, nos castiga. La víctima es esa parte en cada persona que sufre las exigencias de su propio juez interior. Sufrimos, nos arrepentimos, nos culpabilizamos, nos castigamos por la misma causa una y otra vez, cada vez que el recuerdo nos pasa factura.

Y como consecuencia del propio sistema, el miedo se instaura en nuestra vida.

El miedo y las autoexigencias son los peores enemigos de nuestro pensamiento, y por ende, de nuestra vida. Durante el proceso de domesticación nos formamos una imagen mental de la perfección, lo cual no está mal como camino marcado a seguir. “El problema es que como no somos perfectos nos rechazamos a nosotros mismos. Y el grado de rechazo depende de lo efectivas que han sido las personas adultas para romper nuestra integridad”.

Si el libro de la ley que gobierna nuestra vida (nuestra moral, nuestra lógica, nuestro “sentido común”) no cumple sus objetivos, que en su base fundamental consistiría en hacernos seres humanos felices y en armonía, es porque evidentemente éste no funciona. Y como no funciona hay que cambiarlo. Y ello lo hacemos revisando nuestros acuerdos (nuestra interpretación incuestionable, nuestro sistema de valores), desenmascarando los que no valen y sustituyéndolos por otros.

Para lograr entenderse a sí mismo y entender a los demás, para lograr ser felices sin ninguna influencia externa, entender que todo lo que necesitamos para lograrlo está dentro de nosotros mismos. Se debe, en primer lugar, entender que todos los humanos tienen un complejo sistema de creencias (cosmovisión) o paradigma, adquirido por influencia social, familiar, educacional, y que con frecuencia dichas creencias adquiridas los perturban mental y emocionalmente, creando infelicidad; en segundo lugar, aprender que se puede modificar el sistema de creencias para conseguir el anhelado equilibrio interior que lleva a la felicidad. Para lograrlo, La filosofía tolteca nos propone cuatro acuerdos básicos:

  1. Sé impecable con tus palabras“. Utiliza las palabras apropiadamente. Empléalas para compartir el amor. Usa la magia blanca empezando por ti.
  2. No te tomes nada personalmente“. Respecto a la opinión ajena, para bien o para mal, mejor no depender de ella. Ésa es otra película.
  3. No hagas suposiciones“. Nunca nada que pasa fuera es personal. Pero en cualquier caso, no saques conclusiones precipitadamente.
  4. Haz siempre tu máximo esfuerzo“. Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu juez interior la satisfacción de convertirte en una víctima. Simplemente, empieza otra vez desde el principio.

Romper nuestros acuerdos basados en las creencias y los dogmas que vamos adquiriendo a lo largo de nuestras vidas, es posible a base de recapitulación, no sólo de los efectos de nuestras emociones negativas igualmente las emociones positivas desbordadas deben ser eliminadas de nuestro sistema de creencias; dejar el ego y comenzar a ser cada vez más nosotros mismos. Ello nos puede conducir a un camino más sensato, libre y dictado por el corazón. «No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento».

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Año nuevo mapuche o el regreso de la salida del sol

Existen varias Naciones de los Pueblos originarios de la América Indígena que tienen su propia manera de ordenar el paso del tiempo. Para ellas, un ciclo de tiempo no es una situación consensual arbitraria, sino que está sustentada sobre el conocimiento compartido que se tiene de la naturaleza. Este conjunto de saberes incluye el estudio y observación profunda del espacio exterior, en especial del movimiento de la luna. Uno de esos pueblos originarios es el Mapuche.

WE TRIPANTU o” rito anual de renovación del equilibrio de la naturaleza” es el momento en que la fuerza propia de la vida, de la naturaleza, eleva en la savia de los árboles el nivel de vibración molecular y los seres vivientes regulan su pulsación con el ritmo lunar. El mapuche piensa y siente que las aguas traspasadas por la energía magnética de la luna en esa fecha tienen una energía diferente por lo que toda la familia debe armonizarse con la naturaleza por medio del baño de inmersión bajo cualquier condición climática. Es el tiempo de armonía familiar y de amistad. El quimün (conocimiento) mapuche en un modelo práctico de inter-relación social y espiritual, no es un evento folclórico. El modelo wetripantu se inserta en la cultura, desde una perspectiva epistemológica, social y espiritual, como columna dinámica unificadora de la sociedad y que mantiene la cohesión y filiación del mapuche con su cultura e Identidad.

El conocimiento mapuche es un producto socializado no es el del anacoreta que se esconde en la profundidad de la montaña, sino que es el resultado de la observación permanente de los cambios que siente y percibe de los elementos de la naturaleza, por el hecho de unificar su raquiduam (su pensamiento) con lo que Wünfucha (Dios, creador) le ha dado para cuidar y mantener, tomando de la creación solo lo que es necesario.

Los mapuche, como los aimará, quechua y atacameños, poseían y poseen un gran conocimiento en ciencia, astronomía y espiritualidad. Su legado cultural nos permite saber que ellos lograron interpretar el movimiento del sol, la luna y las estrellas, en especial el planeta Venus. El pueblo mapuche sabía que la tierra era redonda unos 3000 años antes de Colón.

La festividad social espiritual Wetripantü, es un escenario en el que una misma fuerza espiritual denominada newen, estremece de energía a todos los seres vivientes y hace de los hombres y mujeres, hermanas y hermanos con todos los elementos de su medio.

Existe un punto cósmico desde donde se gestiona un estado de renovación física y psíquica, determinado por el regreso del sol a ciertas coordenadas espaciales, que da paso a otro período de tiempo que desde su inicio está energizado por el movimiento lunar.

En la memoria psicológica del pueblo mapuche permanece hoy día la idea latente que antes del Wetripantu existe la noche más larga del año. Cuando ésta llega a su punto máximo se dice que la noche camina de regreso. Wiñol Trekatuy Pun, este es el momento de un cambio total de la naturaleza, tanto en el cosmos como en la tierra, en consecuencia, el día se alarga o retrocede comparándose este hecho con el paso de un gallo, y el mapuche dice Wiñotui Antü kiñé trekan alka.

Se sostiene que el momento del regreso del sol se produce al terminar la noche del 23 de junio, en el instante en que asoma el sol en el este o puel mapu, este hecho de la nueva salida del sol da paso al nuevo ciclo de vida.

Otra de las ideas fundamentales del Wetripantu es que junto al inicio del nuevo año, las aguas de diferentes fuentes entran en un proceso de cambio de temperatura, momento apropiado para bañarse de madrugada. Por medio del agua el hombre y mujer vuelven a hermanarse unidos por una misma fuerza, lllamada newen.
– ¿Cómo celebramos el Wetripantu?
Llegada la noche del 23 de junio después de las 22 horas se reúne (n) las familias en una casa que sea cómoda en espacio y tenga calefacción, de gas, cocina de leña, o fogón. Se van acumulando los alimentos: carnes de ave, chancho, vacuno o caballo; muday, mültrün, mürke, sopaipillas, tortillas, que serán consumidos por todos los asistentes. La persona que no sea capaz de consumir los alimentos servidos, tiene que llevarlos a su casa: la comida no se guarda, se reparte entre los asistentes.

– ¿Qué hacemos la noche de Wetripantu?

Los adultos relatan hechos desconocidos de la familia a los miembros reunidos, Historias sobre el origen de la familias o sus descendientes, Se participa del conocimiento en general, se cuentan cuentos (epeu), se baila choike purrun, se toca la trutruka y el trompe.

En el período de epewun, que es antes de la amanecida, hombres, mujeres y niños e invitados concurren al río, vertiente o estero más cercano a bañarse y esperar la nueva salida del sol con el cuerpo y el espíritu renovado y limpio y sintiendo la fuerza de Dios. Gnechen, Elchen, Huenu Mapu Chaw, Wun Fücha, Wun Kuce, etc.son todos nombres que se le asignan a un creador único, el mapuche es un ser espiritual monoteísta y siempre lo fue. Se regresa a la casa tocando algun instrumento, luego por medio de un ritual muy específico se purifica el ambiente de la casa. Girando en círculo, partiendo del este y girando hacia la derecha para cerrar el círculo mirando al este, que se denomina puel. En este lugar la persona de mayor conocimiento invoca a las fuerzas benefactoras conocidas, dando gracias y reconociendo la presencia de la fuerza creadora en todos los elementos y con el corazón y la mente en profunda gratitud se espera la salida del sol por el PUEL MAPU (el este espiritual y físico).

Cuando el sol y la luz cubren el espacio visible se dice Akui We Tripantu (llegó el nuevo año) o también Wiñoi Tripantu (regresa la salida del sol) De esta manera en el amanecer del día 24 de junio se inicia otro ciclo de vida en el mundo mapuche y en la madre tierra. Durante el día continúan distintas actividades, según la región. Por lo general es un día de reencuentro, de armonización y equilibrio de las relaciones familiares.

CALENDARIO MAPUCHE

La chakana o chaka hanan significa el puente a lo alto. Es la denominación de la constelación de la Cruz del Sur, y constituye la síntesis de la cosmovisión andina, asimismo, es un concepto astronómico ligado a las estaciones del año. Se utiliza para dar sustento a la estirpe y es la historia viviente, en un anagrama de símbolos, que significan cada uno, una concepción filosófica y científica de la cultura andina.

  • (puente o cruce) aparece en la intersección o en el punto de transición de las líneas trazadas de arriba hacia abajo o viceversa, verticalmente, y de izquierda a derecha o viceversa, horizontalmente.
  • Habría dos “espacios sagrados” que se oponen mutuamente: el primero, de proyección vertical, dividido en una mitad masculina y en otra mitad femenina; el segundo, de proyección horizontal, dividido en una mitad de los “seres celestiales” y en otra mitad de los seres “terrenales y subterráneos”.
  • La orientación de arriba hacia abajo tendría connotaciones masculinas, y la de abajo hacia arriba, connotaciones femeninas.
  • La chakana tiene la forma de una X, las diagonales conectan las 4 esquinas de la “casa”, es decir, del universo.
  • La chakana es el símbolo andino de la relacionalidad del todo.
  • La línea vertical expresa la oposición relacional de la correspondencia entre lo grande y lo pequeño: “tal en lo grande, tal en lo pequeño”.
  • El espacio sobre la línea horizontal es el Hanaq Pacha (mundo de arriba, “estrato superior”).
  • El espacio que queda por debajo de la línea horizontal es el Kay Pacha (este mundo).
  • Los canales de comunicación que existen entre los dos mundos, son los manantiales, lagunas, montañas.
  • Hay en ella múltiples relaciones de correspondencia y complementariedad, como por ejemplo entre el techo y el suelo, entre el sol y el fuego, entre el día y la noche y entre el varón y la mujer, que nos indican el derrotero a seguir para descubrir que en su construcción no cuentan únicamente las razones utilitarias, que no es simplemente una casa para estar y protegerse de las inclemencias del clima y que sus ocupantes no son únicamente quienes la construyen directamente.
  • Todos los objetos en ella tienen razón de ser, ninguno está por demás.

El Qhapaq Ñan (Camino de los Justos)

Siguiendo su marco cosmogónico; huacas, templos y caminos estarían construidos sobre una inmensa Chakana.

El Qhapaq Ñan (Camino de los Justos) es una línea recta de ciudades Incas ubicadas geográficamente en una diagonal a 45° del eje Norte-Sur.

Si no se tratara de una casualidad, la ruta sería una expresión de sabiduría Inca.

Si tomamos un cuadrado y su diagonal o “Qhapaq Ñan” a 45°, luego un circulo que lo circunscriba y un circulo más otro cuadrado inscritos, pero este último cuadrado con sus vértices en los puntos medios de cada lado, obteniendo los puntos A y D, luego trazamos la otra diagonal de nuestro cuadrado original y obtenemos los puntos B y C, cruzando líneas por estos puntos haremos surgir una Cruz Cuadrada inscrita en el círculo mayor, pero que tiene su mismo perímetro.

Este metodo es una de las fórmulas para obtener la Chakana. Esta Cruz Andina, nos arroja en su construcción 2 diagonales, además de las 2 del cuadrado inicial que tienen un ángulo de 45°, estas últimas trazan uno de 22° 30’ con respecto a la horizontal del dibujo.

Si superponemos este diagrama al globo terráqueo, el Qhapaq Ñan estará a 45° del eje Norte-Sur y la “línea o camino de la verdad” Chekaluwaprácticamente quedará superpuesta sobre el eje de rotación de la tierra que tiene un ángulo de 23° 30’. Lo cual nos lleva a concluir que esta “Línea de la verdad o de la vida” fue originalmente el ángulo del eje de rotación de la tierra que hoy en día tiene una inclinación de 23° 30’. Es de suponer que el ángulo “óptimo” u original del eje de rotación fue de 22° 30’, y que esta es la inclinación exacta que crea la vida y la biodiversidad en la tierra, al ser la causa de los solsticios, de las estaciones y la diversidad de climas.cruz

Wakan Tanka es el creador de la totalidad de lo existente, es la “fuerza del universo” que no admite ningún tipo de personificación.

Wakan Tanka (“Gran Espíritu” o “Gran Misterio”) en un dios omnipotente y omnipresente, no sólo en cuanto Creador y Señor, sino también en cuanto Esencia impersonal.

Gobierna a través de diversas deidades, que son todos los aspectos de su ser. Estos aspectos se abordan en la oración como “padre”, mientras que trascendente Wakan Tanka se llama “abuelo”.

Fue el primero de los dioses, su espíritu se había depositado mucho tiempo atrás en Inyan (Roca), una manifestación animada de su divinidad.

Sólo existía Han (la oscuridad). Inyan quiso emplear sus poderes pero no había lugar donde hacerlo. Entonces echó mano del elemento mágico por excelencia: su propia sangre, con ella creó a la diosa Maka compuesta por la tierra y el agua. De ella surgió Skan (el cielo), cuyo borde delimitó la extensión de la propia Maka.

Más tarde Skan creo a Wi (sol) y también a la noche ordenándoles que se sucedieran uno al otro en lo más alto del cielo.

El mundo estaba en marcha. Reuniendo entonces a InyanMaka y WiSkan asumió el papel de jefe de los dioses. Les dijo: “Somos cuatro distintos pero con el mismo origen y a él (a Wakan Tanka) debemos servir pues él es el único Dios de dioses“.

A partir de aquel momento, cada uno de los cuatro se encargó de un elemento diferente y entre todos terminaron de construir el mundo: Inyan es la roca fruto de la tierra, Maka contiene en sí el agua, Wi es el fuego solar y Skan el aire del cielo.

Ellos crearon los otros aspectos de Wakan Tanka.

Primero fueron los dioses asociados: Hanhepi Wi (Luna), Tate (Viento), Whope (Mujer cría del Búfalo Blanco) y Wakinyan (Trueno).

Luego la familia de los dioses: Hununpa (“Dos piernas”, los hombres y sus parientes los osos), Tatanka (Bisonte), Tate tob (Cuatro vientos) y Yummi (Torbellino).

Por último, los seres relacionados con el alma y el poder sagrado: Nagi (Alma), Niya (Espíritu), Sichum (Espíritu guardián), y Tonwan (poder para hacer lo sobrenatural).

Estos seres wakan, clasificados conforme a su número sagrado, el cuatro, es un grupo de dieciséis potencias wakan de disposición benévola, concebidas por los lakotas como “espíritus” o “dioses”, conocido como Tob tob kin, los “cuatro veces cuatro”.

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CeibaDesde el período preclásico, los Mayas concibieron al Cosmos como una estructura dividida en tres niveles sobrepuestos: El Mundo Superior compuesto de 13 cielos. El Nivel Medio, representado por Witz, la Montaña Sagrada, o el nivel mundano en donde vivimos, que es la fuente de sustento de la vida y en donde el maíz sagrado fue cultivado como alimento. Y, el Nivel Inferior, generalmente relacionado con el mundo acuático, con sus 9 niveles del Inframundo. Este es a dónde van los muertos cuando se terminan sus vidas.

La Ceiba era un árbol sagrado para los Mayas. La altura de este árbol hizo creer a los Mayas que sus ramas soportaban a los cielos, mientras que sus profundas raíces eran los medios de comunicación entre el mundo de los vivos y el Inframundo. Pueden observarse elementos religiosos en los entierros. Los Mayas siempre mostraron un respeto especial por los muertos y colocaron ofrendas funerarias, las cuales consideraban podían serles útiles en la vida después de la muerte. El cuerpo era colocado en una posición extendida con la cabeza hacia el Norte. Dependiendo del estatus social, el cuerpo era enterrado con ofrendas de cerámica policromada y objetos sagrados hechos de jade, obsidiana y conchas.

Los templos en los sitios Mayas se asemejaban a las montañas sagradas y las tumbas de los gobernantes eran colocadas en su interior, ya que después de la muerte ellos servirían como mediadores entre los dioses y su pueblo. Las cuevas eran consideradas como los medios de comunicación con el Inframundo. Los cuerpos de los muertos eran colocados en las cavidades de piedra caliza, en donde iniciaban su viaje final. Los gobernantes eran depositados con sus ofrendas, las cuales les serían útiles en los 9 niveles del Inframundo, hacia su destino final. El tiempo y el espacio eran de vital importancia para Los Mayas.

El ciclo del maíz, el de los ciclos de las estaciones y los de la vida humana. Todas conformaron su visión del mundo, y eran compartidos por gobernantes y gobernados. Su Visión del Mundo o Cosmogonía estaba relacionada con los mitos de la creación y con su sistema de creencias religiosas, enlazando cuerpos celestiales con animales que tenían grandes poderes (tales como la dualidad Sol-Jaguar) y sus transformaciones subsecuentes en deidades sobrenaturales.

Las creencias religiosas y la reverencia hacia las deidades principales datan del Período Preclásico y son evidenciadas. Se fueron consolidando a través de sus manifestaciones artísticas, tales como la pintura y la escultura. Las Serpientes de Dos Cabezas, El Dios Jaguar, Los Dioses Bufones, Las Aves Celestiales y Las Grutas, que representaron el concepto simbiótico Tierra-Inframundo, también fueron encontrados en otras expresiones artísticas de civilizaciones mesoamericanas desde tiempos remotos.

Los Mayas vinculaban un color específico con cada uno de los puntos cardinales, rojo para el Este, blanco para el Norte, negro para el Este y amarillo para el Sur.

ASTRONOMÍA INCAICA

Marcadores geográficos

Numerosos marcadores geográficos ubicados en las inmediaciones de Machu Picchu, como cortes en montañas, picos y otros puntos por los que el Sol, la Luna o algunas estrellas emergen o se ponen en épocas señaladas del año, constituyen un destacado catálogo de elementos arqueoastronómicos. Sin embargo, en la propia ciudad encontramos detalles curiosos, como una piedra con la forma de la constelación de la Cruz del Sur que señala hacia el Polo Sur y, con ello, hacia un grupo de estrellas casi fijas. Como explica el arqueoastrónomo Gary Urton, “los incas tomaron la salida de Alfa Crucis como señal para ubicar el Sur, incorporando así el `centro’ de la esfera celeste al plano de la ciudad de Cuzco, capital incaica y `centro’ de la esfera terrestre”.

Vista panorámica de Ollantaytambo. Bajo ella, el rostro de Tunupa esculpido en el cerro Pinkuylluna. Sobre estas líneas, un tramo del Camino del Inca.
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INTIHUATANA RELOJ SOLAR

El Intihuatana es un gnomon de piedra tallada que funcionaba como un auténtico reloj solar. A partir de su sombra los sacerdotes podían datar la llegada de los solsticios, los equinoccios y las estaciones. En torno a él se realizaba durante el solsticio de invierno la ceremonia de “amarrar el Sol”. En Pisac, en uno de los extremos del Valle Sagrado, hay un objeto de esta naturaleza. En el templo semicircular dedicado al Sol un rayo de sol penetraba iluminando un nicho muy concreto durante el solsticio de invierno, mientras que por otra ventana se producía un efecto análogo en el solsticio de verano.
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En 1653 el padre Bernabé Cobo escribió lo siguiente en su Historia del Nuevo Mundo: “Cuentan que aquellos primeros hombres, luego de haber dejado sucesión, se convirtieron en aquellos mismos lugares, unos en piedra, otros en halcones y cóndores y en otras aves y animales, y por eso los templos y huacas que ellos adoran tienen diferentes formas y figuras”.
 

 

 

LOS CEQUES

Astros y organización social

El sistema de ceques nos da idea de la complejidad de la astronomía inca. Se trata de 41 líneas imaginarias que, partiendo del Coricancha o Templo del Sol, unían 328 huacas o lugares sagrados de Cuzco y sus alrededores y que reflejaba la organización social, política y religiosa
de los antiguos incas. Era esencial, por ejemplo, para distribuir el agua. De hecho, bastantes huacas eran fuentes o manantiales. También desempeñaba función de calendario y servía para hacer mediciones astronómicas. Algunas huacas eran observatorios astronómicos.

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TRENTREN VILU Y CACAI VILU

Trentren-Vilu (Tenten-Vilu en Chiloé) y Caicai-Vilu o simplemente Trentren o Tenten y Caicai, (del mapudungun Trengtrengfilu y Kaykayfilu), son seres mitológicos de la mitología mapuche y en las últimas décadas del siglo XX fueron reintroducidos en la mitología chilota. Ambos son seres poderosos con forma de serpiente (en mapudungun, filu); Caicai-Vilu es la “serpiente marina” que domina el poder del mar y todo lo relacionado a él y Trentren-Vilu es la “serpiente terrestre” que domina la tierra, el fuego, y sus volcanes.

La apariencia de Caicai sería de un ser mitad culebra y mitad pez; y la apariencia de Tenten, el de una culebra gigante.
La tradición dice que en la antigüedad el territorio continental de Chile habría sido solo una única franja de tierra plana unida completamente al continente americano; pero producto de una lucha legendaria que tuvieron estos seres, se creó la actual geografía de Chile, con innumerable cantidad de archipiélagos e islas al sur de este país, entre ellos el archipiélago de Chiloé; y también serían los responsables de muchas de las montañas, cerros y volcanes a lo largo de Chile.
Según los mapuches, estas dos serpientes serían originalmente los hijos de los pillanes más poderosos, que como castigo habrían sido convertidos en estos seres. Así que el hijo de Peripillán fue convertido en una inmensa culebra que sería Caicai y el hijo de Antu convertido en una inmensa culebra que sería Trentren. Ambas culebras serían adversarias, así como fueron adversarios Antu y Peripillán. Caicai habría sido mandada a vivir en el mar para cuidarlo, y Trentren habría sido mandada a vivir en la tierra para ayudar al ser humano; Siendo así como estas dos culebras son usadas como un instrumento a través del cual también se cumple la voluntad de los espíritus antiguos.

Se dice que cuando Caicai despertó de su sueño, a causa del desagradecimento que tuvieron los hombres por todo lo dado por el mar; Caicai se enfureció y usó su cola en forma de pescado para golpear el agua. Con ello inició un gran cataclismo que empezó a inundar y crear un diluvio todo el territorio; ya que tenía el deseo de castigar al ser humano y de incorporar toda la vida terrestre a sus dominios. Caicai ordenó a las aguas que inundaran los valles y cerros, y que llevasen a todos los habitantes al fondo del mar.

Al ver Trentren, que los habitantes y animales estaban desesperados y que los hombres la invocaron, y como por órdenes de su padre, ella era quien debía proveerles de sabiduría y protección; decidió ayudar a los seres humanos. Así ayudó a escapar a los habitantes y a los animales subiéndolos en su lomo y llevándolos a los cerros; y a los que quedaban atrapados por las aguas, los transformó en aves para que escaparan volando; a los que se ahogaban en peces y mamíferos marinos (siendo uno de ellos el origen del cahuelche), y a los ahogados en sumpall. Los seres humanos que quedaron inmóviles por el terror que sentían, se habrían transformado en mankial. Pero como el mar seguía subiendo de nivel, Trentren tuvo que ordenarles a los cerros que aumentaran de altura para contrarrestrar el poder de Caicai. Enojada, Caicai empezó a luchar contra Trentren en una titánica batalla que duró mucho tiempo, hasta que ambas serpientes se cansaron, con lo cual Trentren venció parcialmente al no haberse inundado toda la tierra, sin embargo, las aguas no volvieron totalmente a su nivel antiguo; con lo que Chile obtuvo su actual geografía.

Según la tradición chilota, Caicai se conformó con la porción de tierra obtenida que logró inundar, y delegó sus funciones referente al mar, al gran Millalobo.

Según la tradición mapuche, luego del cataclismo, todos siguieron su vida tranquila; hasta que un día fue Trentren quien se encolerizó por la actitud que tenían los hombres, e hizo que todos los volcanes entraran en erupción y la población tuvo que mudarse a otros lugares más seguros. Desde ese momento, Trentren continúa manifestándose mediante los temblores,terremotos y erupciones volcánicas, mientras que Caicai causa los maremotos cuando se revuelve en medio de su sueño.

LA AÑAÑUCA

 

La Añañuca es una flor típica de la zona norte de nuestro país, que crece específicamente entre Copiapó y el valle de Quilimarí, en la región de Coquimbo. Pocos saben que su nombre proviene de una triste historia de amor…

Cuenta la leyenda, que en tiempos previos a la Independencia, la Añañuca era una flor joven de carne y hueso que vivía en un pueblo nortino. Un día, un minero que andaba en busca de la mina que le traería fortuna, se detuvo en el pueblo y conoció a la joven. Ambos se enamoraron y el apuesto minero decidió relegar sus planes y quedarse a vivir junto a ella. Eran muy felices, hasta que una noche, el minero tuvo un sueño que le reveló el lugar en dónde se encontraba la mina que por tanto tiempo buscó… Al día siguiente en la mañana tomó la decisión: partiría en busca de la mina.

La joven desolada, esperó y esperó, pero el minero nunca llegó. Se dice de él que se lo tragó el espejismo de la pampa. La hermosa joven producto de la gran pena murió y fue enterrada en un día lluvioso en pleno valle. Al día siguiente salió el sol y el valle se cubrió de flores rojas que recibieron el nombre de infeliz mujer.

Añañuca

Ritual ceremonial del Tinku

 tinku

El Tinku es un ritual andino y una danza folklórica del departamento de Potosi, Bolivia. El significado de la palabra Tinku en quechua es “encuentro” y en aymara significa “ataque físico”. Es necesario mencionar que no debe confundirse la “Danza del tinku”, cuya creación es del siglo XX con el “Ritual ceremonial del Tinku”, que es de origen preinca.

 El tinku es un ritual preinca que se practica anualmente durante varios días en las comunidades de la región del norte del departamento de Potosí y en el sur del departamento de Oruro en Bolivia. El tinku es originario de la región en que habitan los Laimes y Jucumanis (comunidades quechuas), situada en la zona anteriormente mencionada.

Es practicado como un rito ceremonial mezclándose con la costumbre, filosofía y religión de los pueblos originarios para su devoción mística. Dentro del Tinku también hay música y danza (las comunidades suelen entrar en marcha tocando los ritmos de Jula-Jula. Los combatientes entre los que se destacan los “Warakkaku” y “Makhanaku”, Según cuenta una leyenda, uno de los combatientes que ha sido vencido debe derramar su sangre con abundancia como un sacrificio u ofrenda, esto, para la Madre Tierra, conocida comúnmente por estas comunidades como Pachamama, para que en ese año la cosecha sea abundante.

El rito ceremonial constituye un combate entre comunidades que se efectúan en entre varones, mujeres “Imilla wawas” (mujeres solteras) y niños de ambas comunidades. Los enfrentamientos corresponden a un ordenamiento social establecido. Generalmente las peleas son de uno contra uno, pero muchas veces el excesivo consumo de sustancias alcohólicas como la chicha lleva a peleas en conjunto, las que pueden causar graves heridas y hasta la muerte. Últimamente las peleas están siendo controladas y vigiladas por un árbitro, que son las autoridades máximas de estas comunidades; ”el Cacique y el Alcalde Mayor. En los últimos años con la presencia de la policía y vecinos que organizan su “policía civil”, han controlado mejor la violencia que ocurre durante el evento. El uso de piedras han sido prohibidas con multas económicas. Armas típicas tradicionales de los incas como los boleadores, azoteslazos están prohibidas. Aun así sigue siendo el tinku violento y sangriento. Los heridos muy pocas veces acuden al médico para que les curen sus heridas.

Cuenta la leyenda que en el fondo del Lago Titicaca viven los temidos pumas grises. Titicaca significa Pumas grises en lengua aymará.

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Y la historia no escrita de este pueblo dice que…

Apu Qullana Awki creó el mundo, la tierra, el cielo, los animales y a los seres humanos.

Al finalizar su tarea, el Apu Qullana Awki subió a los cerros cubiertos de nieve para vivir allí. Y con su voz poderosa les dijo a todos los seres vivientes: “Sean felices. Estén tranquilos en este paraíso que he creado para que todos ustedes vivan en paz”.

En aquellos tiempos, el lago era un valle hermoso. No había envidia ni peleas entre la gente.

El único mandamiento del Apu Qullana Awki fue no subir a la montaña sagrada, donde él vivía.

Entonces el hombre le dijo: “¿Y por qué no vamos a subir? Queremos ser poderosos como él”. Así fue como desobedecieron.

Cuando estaban subiendo al cerro, se escucharon unos terribles rugidos que dejaron a todos sumidos en el terror.

Apu Qullana Awki hizo salir de sus cuevas a muchos pumas grises que devoraron a la gente. Casi todos murieron

Entonces, el padre Sol, tata Inti, lloró sin consuelo durante cuarenta días y cuarenta noches. Las lágrimas del Sol fueron formando una laguna, un gran lago que ahogó a todos los pumas. La poca gente que se salvó, dijo: “qaqa titinakawa… Ahí están los pumas grises… Titi-caca”.

Así cuentan los aymarás el nacimiento de su pueblo, agradecidos al Sol, tata Inti o Wiracocha y devotos de la Pachamama o Madre Tierra.

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